Autor: José Rubio Sánchez
Iniciamos esta sección, dentro del área de Consciencia de la Fundación Recta Acción, con una reflexión sobre la importancia de la Enseñanza Espiritual transmitida por grandes Maestros de la Humanidad, a través de los Libros.
En este apartado iremos compartiendo los pensamientos y enseñanzas de grandes maestros, frases, fragmentos de inspiradores libros, que nos permitirán reflexionar, aprender y, sobre todo, ampliar nuestra Consciencia, para desentrañar nuestro propio misterio y el del mundo, pues en nuestras manos están todas las «llaves», solo hay que saber «encontrarlas» y «utilizarlas».
Sobre la importancia de los libros (de Sabiduría) y su estudio para el desarrollo de la Consciencia – Parte I
Hace poco me hicieron una pregunta en una entrevista cuestionando la «mayor o menor importancia de los libros y su estudio», enfrentándolo de alguna manera con la «vivencia, la meditación, los diversos ejercicios que se pueden realizar», etc. De alguna manera se estaba sugiriendo que, si no era algo totalmente obsoleto hoy en día, en cierta forma no tenía mucho sentido leer y estudiar libros en la actualidad.
También, hace unos meses, me cuestionaban mi labor Editorial, por publicar libros de autores que consideramos «Maestros» o «Mensajeros», como H.P. Blavatsky y Torkom Saraydarian. ¿Para qué publicar si nadie lee? No es el «signo de los tiempos».
Me encuentro de vez en cuando con estas cuestiones, pues hasta el Tibetano dice que hoy en día es más importante el Servicio, ayudar a la Humanidad, que el Estudio… ¡Ojo!: «Más importante no significa que no lo sea en absoluto».
También me encuentro con gente que dice: «Yo ya no necesito leer, porque ya sé todo lo que necesito saber». O gente que, considerando que nada de lo «REAL» está en los libros, afirma: «para qué perder el tiempo leyendo».
Luego están los que, por su Rayo, lo de leer no va mucho con ellos. Y también los que directamente son unos VAGOS :-), lo digo con cariño. Desde mi punto de vista, «una cosa no quita la otra» y «todo tiene su momento y su necesidad».

El 1º AXIOMA de mi exposición es que sí, estoy de acuerdo que en ningún libro está la «VERDAD», puesto que esta «debe ser» tan gigantesca, amplia, grandiosa, omniabarcante, etc., que nada en el mundo humano, en ninguna civilización (ni aunque lleguemos sanos y salvos al final del ciclo planetario), puede reflejar (en ningún medio literario o artístico) la INMENSIDAD DE UN UNIVERSO INFINITO, de lo ABSOLUTO.
Además –2º AXIOMA–, nada realmente ESOTÉRICO llega a manos de la Humanidad normal y corriente, pues los verdaderos libros, la literatura «verdaderamente esotérica» no se publica y, aunque se publicará (como las Estancias del Dzhyan en el siglo XIX), muy pocos las entenderían, si no hay alguien que te las explique :-), como hizo H.P. Blavatsky.
Mi 3º AXIOMA es, por lo tanto, que existiendo una REALIDAD, una VERDAD SUPREMA, la FUENTE, como diría Omraam, lo que hay que intentar es ir, beber, alimentarse, descubrir esa FUENTE y no conformarnos con paliativos. Y para acceder a la FUENTE hay que transmutarnos, cambiarnos, transformarnos, dejar la PERSONALIDAD para SER el YO SUPERIOR, la TRÍADA INMORTAL; construir el ANTAHKARANA para que no necesitemos INTERMEDIARIOS, pues los libros, como los Maestros, son «intermediarios», son algo externo, y el verdadero cambio siempre es INTERIOR, y responsabilidad nuestra, por cierto.
Entonces accederemos, por nosotros mismos, no solo al plano mental donde están los famosos registros Akhásicos sino que, gracias a Bhudi, «captaremos» la Verdad de forma Intuitiva, sin intermediaros, y no necesitaremos LIBROS. Como dice mi adorado Omraam: leeremos «directamente» en el «LIBRO» DE LA NATURALEZA. Y beberemos el AGUA DE VIDA directamente de la FUENTE.
Bien, mi 4º AXIOMA es que, hasta que lleguemos a ese punto: ¿Qué hacemos? ¿Cómo trabajamos? ¿Cómo nos desarrollamos? ¿Vivimos sin más, sin guía, sin explicaciones de las Leyes Naturales, dejados a nuestro criterio, generalmente tergiversado (nuestro criterio) por Mayas, Ilusiones y Espejismos? ¿Nos sentamos en padmâsana y ponemos la mente en blanco «a ver si pasa algo»?
Yo considero que, como el tema de «maestros sí o maestros no», hasta que nos convirtamos nosotros en Maestros, hasta que lleguemos a la FUENTE, hasta que podamos «leer» el «LIBRO» de la NATURALEZA, necesitamos de «INTERMEDIAROS», en este caso de LIBROS (de SABIDURÍA).

Y he aquí algo a reflexionar: si los libros y su estudio no son importantes, ni siquiera un poco importantes: ¿Por qué H.P.B. escribió La Doctrina Secreta «inmensa» (6 Tomos), Isis sin Velo (4 tomos), el Glosario Teosófico (más de 1000 páginas)… y tantos artículos como para llenar XIV tomos en la Collected Writing (a 400 páginas de media por tomo)? Si los libros (de Sabiduría) no son «tan» importantes, ¿por qué una de las primeras misiones de H.P.B. y la S.T. fue traducir y difundir la literatura Sagrada de todos los pueblos (Bhagavad-Gita, Upanishads, Vedas, Popul-Vu, Chilam Balam, Pisthis Sophia, Talmud, Zohar, Cábala, Corán, Biblia, Diálogos de Platón, Pitágoras, Libro de los Muertos Egipcio, etc., etc.).
Podríamos pensar que era otra época y luego ya no fue necesario. Bien, entonces: ¿por qué Alice A.Bailey, «mano a mano» con el Tibetano, se pasaron ¡30 años! escribiendo más de 20 libros? ¿Para qué tanta molestia? ¿Por qué Omraam, que no escribió nada, permitió que su Grupo (La Fraternidad Blanca Universal) publicara, no solo sus charlas agrupadas en sus Obras Completas (32 volúmenes), sino libritos conteniendo diferentes conferencias sobre un solo tema (colección Izvor, 44 volúmenes)? ¡Qué pérdida de tiempo! Y de Krishnamurti –que solo escribió dos o tres libros y algunos poemas–, hay decenas de libros que recogen sus «platicas» dadas durante años y años. ¡Qué pérdida de tiempo! ¡Tanto libro! ¡Llenando las estanterías, ocupando espacio, recogiendo polvo! :-).




